
Un niño sevillano tendrá que disponer de servicio doméstico, una “vivienda digna”, una educación privada bilingüe “reservada a una élite social”, “ropa cara” y “atención sanitaria privada”.
El titular del juzgado de Familia 7 de Sevilla, Francisco Serrano, considera que el hijo de una pareja que se ha separado debe recibir todas estas atenciones. Y de ahà que fija una pensión mensual de 3.500 euros, que deberá abonar el progenitor, un catedrático con un “importante” nivel económico. SEGUIR LEYENDO ….




















































