
De todos es conocido el afamado termino popular “tomatero” valga la redundancia de “maruja”. El término de maruja ha evolucionado y aunque inicialmente era a veces despectivo y muchos imaginaban al oirlo a una mujer con rulos puestos en la peluquería y con una bata de las de salir por casa cotilleando con la vecina de al lado ahora la cosa se ha modernizado.
Muchos de nosotros, queramos o no queramos, consciente o inconscientemente, curiosos o entrometidos, somos marujas e incluso marujos. ¿Quién no ha hablado de las “coquretas de la Esteban”? ¿Y de Julian Muñoz, el alcapone español?. Vamos que muchas veces se nos va la lengua y decimos lindeces como que la que salió el otro dia en Telecinco es una mujerzuela de las de “hacer la calle”.
En una rivalidad por saber si las mujeres u hombres son más cotillas diversas investigaciones se inclinan más hacia el sexo femenino. La zona del cerebro que se encuentra relacionada con el lenguaje y el oído dispone de un 11% más de neuronas en las mujeres.
Además, la zona del hipocampo encargado de las emociones y la memoria entre otras actividades es mayor en las mujeres. ¿Qué significaría esto? Los científicos dan una interpretación así de que la mujer es más dialogante interpreta mejor los estados de animo y recuerda más detalles asociados a lo sentimental.
Entre tanto diálogo, ¿es posible que haya cabida de mas sentimentalismo de color “rosa”?




















































